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Sin nada más que añadir me despido de ustedes con un cordial saludo.

 

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¿Durante cuánto tiempo más nos dejaremos engañar?

Ahora todos quieren echar a Rajoy, todos dicen que la legislatura está muerta. Encabeza la ofensiva Pedro Sánchez, presentando una moción de censura con causa en la corrupción del PP. Tiene razón, el PP ha incurrido en corrupción, pero debería recordar el viejo refrán de la sartén y el cazo y no darle esas facilidades a Rajoy para las réplicas y acordarse de todas las corrupciones del PSOE en el pasado que fueron muchas y de las actuales que alcanzan los 40 años de Andalucía, con los Cursos de formación, los Eres y el caso Gurtel en Valencia a punto de destaparse. Como dice el Señor en la lapidación de la adúltera: “el que esté libre de pecado que tire la primera piedra”. A Rajoy no hay que echarle por corrupción, que también, sino por inútil, y al PP por haber traicionado a todos aquellos que lo eligieron para que corrigiera todos los desmanes de Zapatero y no para que le siguiera en sus políticas. Ciudadanos, con el mismo pretexto de la corrupción, ahora le retira el apoyo al PP y desea unas elecciones anticipadas. Cada uno de los contendientes políticos del arco parlamentario busca, no el bien de España y de sus ciudadanos, que somos nosotros, sino alcanzar o mantener el poder. Ciudadanos pudo retirar su apoyo al PP en los presupuestos, tal y como lo había anunciado si el PP recurría al apoyo del PNV. El otro partido nacional, Podemos y sus marcas, solo buscan la revolución y cuanto peor le vaya a España, mejor, y antes pueden lograr su objetivos que es convertir España en una república comunista al estilo de Cuba, Venezuela o Bolivia que son los modelos que señalan. Ofrecen pues, pobreza, miseria, dictadura y falta de libertad. Mientras tanto Pablo y su portavoz disfrutarán de un lujoso chalet conseguido con su “esfuerzo” y “el permiso de sus correligionarios”. Para “nuestro consuelo” queda el resto de los demás partidos, los nacionalistas, el PNV que apoya al gobierno del PP en los presupuestos, de manera desinteresada y gratuita, todo ello a cambio de nada, sólo a cambio de una buena pila de millones, de nuevas obras de infraestructuras y quien sabe, si no habrá mas contrapartidas ocultas favorables al independentismo. El PdeCat, antiguo partido heredero de Convergencia y Unión, distinguido por la corrupción institucionalizada desde los tiempos de Pujol. Y algún otro más de análoga naturaleza. Estos son los que nos gobiernan. ¿Alguno de estos políticos se preocupa por el bien de España, y en consecuencia por el bienestar de sus ciudadanos que somos nosotros?. La contestación verdadera es que no y, en consecuencia y por desgracia, nos seguirán gobernando mientras que no demos la respuesta adecuada al titular de este artículo. Si los políticos que tenemos no se manifiestan útiles para la gobernación de España y, en consecuencia no aportan nada a nuestro propio bienestar, hay que preguntarse porque los mantenemos. La respuesta inmediata es que en un régimen democrático, el menos malo de los conocidos, los políticos vienen a ser un mal necesario y por lo tanto hay que soportarlos. Pero partiendo de esa realidad surge, con fuerza, otra pregunta, ¿son necesarios tantos políticos para que España funcione correctamente? y esta pregunta no es baladí porque los políticos cuestan mucho dinero y si no producen beneficios para España y por lo tanto a nosotros, parece claro que algo deberíamos hacer, dentro de lo que está o puede estar en nuestras manos. Nuestro actual sistema político, basado en la Constitución de 1978, cometió un error que fue el diseño del Estado autonómico en sustitución del Estado Nacional al que vaciaron de competencias, sin tener en cuenta que cada vez que a lo largo de nuestra historia se produjeron ensayos de análoga naturaleza los resultados fueron nefastos respecto a la unidad de la nación.

El estado de las Autonomías, es un sistema improductivo, excesivamente costoso y solo beneficia a los políticos porque en las mismas crean sus puestos de trabajo nombrando asesores, organismos públicos, y extendiendo un sistema clientelar que solo les favorece a ellos, mientras que los ciudadanos ven mermados sus derechos de libertad y de igualdad reconocidos por la Constitución. La eliminación de las Autonomías llevaría consigo la reducción de plantilla de los políticos de manera sustancial, además la de los costes de funcionamiento y de las disfunciones de las mismas. Liberando los presupuestos de todos los gastos innecesarios habrá más capacidad económica y financiera para abordar los gastos imprescindibles, como las pensiones, la sanidad, la educación y los gastos sociales. Emulando al premio nobel de Economía, Profesor Samuelson, quien planteó la elección de “cañones o mantequilla”, podemos plantear la elección entre “Pensiones o Autonomías”. Es tiempo de pensar. Yo en las próximas elecciones votaré al partido que lleve en su programa la eliminación de las Autonomías.

Jesús Álvarez Carreiras

Gijón, 30 de mayo de 2018

Sobre mi memoria histórica

Han sido ellos los políticos de izquierdas los que han incorporado a nuestro lenguaje el término de “memoria histórica”. Es una falsedad más de las que les ha caracterizado a lo largo de su historia y ahora nada menos que pretenden que todos aquellos que no coincidan con sus postulados se conviertan en delincuentes y puedan verse sometidos a sanciones administrativas y hasta, en algunos casos, de tipo penal.

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El Madrid que sufrió mi familia, algunos lo recuerdan como algo maravilloso porque no lo vivieron. ABC

La definición de memoria que recoge el DRAE en su primera acepción, es la siguiente: “Facultad psíquica por medio de la cual se retiene y recuerda el pasado”

La memoria,  según estudiamos en el catecismo de Ripalda o en el del padre Astete, es una de las tres potencias del alma, las otras dos son las del entendimiento y la voluntad.

Desde la filosofía de los clásicos, Platón, Aristóteles, San Agustín, Santo Tomás, hasta los más modernos como Laín Entrialgo consideran la memoria como una de las facultades que pertenecen al individuo. Cada uno tenemos nuestra memoria, propia e individual.

La llamada Memoria Colectiva es un invento moderno que expone de manera muy acertada en el diario El País, con fecha 28 de enero de 2018, el columnista Francisco José Lloreda Mera, en un artículo en que sostiene, apoyándose en el autor del libro “Elogio del Olvido” David Rieff, argumentando con él que la Memoria Colectiva como tal no existe y que el mundo y las naciones no tienen memoria, pues son los individuos los que recuerdan.

La Memoria Colectiva es una construcción puramente ideológica y siguiendo a Rieff su finalidad es la de “legitimar una visión particular del mundo, de políticas y agendas sociales y deslegitimar la ideología de los opositores”. Luego añade “cuando los estados, los partidos políticos y grupos sociales apelan a la memoria histórica colectiva, sus motivos no son triviales” y ni mucho menos, inocentes.

¿Quién ha incorporado el término de Memoria Histórica a nuestro lenguaje? Si mi memoria individual no me traiciona, creo que fue el Presidente J.L. Rodríguez Zapatero. Su finalidad manifestada en múltiples ocasiones por él y por sus seguidores es la de legitimar el Régimen de la 2ª República Española y condenar el alzamiento militar de 18 de julio de 1936, que terminó con la derrota del ejército republicano el día 1 de abril de 1939, y que dio lugar a un régimen totalitario dirigido por el general Franco, hasta su fallecimiento el 20 de noviembre de 1975.

Toda esta etapa de la Historia de España es la que desea reescribir, a su conveniencia, la llamada Ley de la Memoria Histórica iniciada y aprobada por Zapatero, y a la que hoy pretenden dar carácter casi sagrado algunos de sus seguidores socialistas encabezados por Margarita Robles. Esa Ley de la Memoria Histórica tiene muy poco de histórica y mucho de sectaria y totalitaria porque trata de borrar a todos cuantos personajes que de una u otra manera han intervenido en el gobierno de España que no satisfagan a una izquierda tan manifiestamente radical.

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“Las Checas no tenían piedad” de César Vidal fue publicado en Crónica para anunciar su libro “Checas de Madrid. Las cárceles republicanas al descubierto”. Más de una década después, para que nadie pierda la memoria, el blog Verdades Ofenden ilustró el artículo con fotos terribles.

De acuerdo con esta Ley que proponen, ¿estamos obligados a olvidar alguno de los siguientes hechos?:

1.- Que antes del alzamiento militar y bajo el mando socialista se asesinó a uno de los líderes de la oposición, José Calvo Sotelo al que sacaron de su domicilio por la noche para, sin juicio ni acusación alguna, descerrajarle unos tiros a la cabeza. Y que el otro líder José María Gil Robles, salvó su vida el mismo día, por haber podido huir a Portugal y no encontrarlo en su domicilio.

2.-  Que a la proclamación de la República en el año 1931 se produjeron, bajo los gobiernos de izquierdas la quema de iglesias y conventos y el comienzo de una persecución contra los sacerdotes, religiosos y religiosas, junto con seglares, que se prolongaría profusa y persistentemente después del alzamiento.

3.- Personalmente, ¿he de borrar de mi memoria de niño?, el miedo que pasé muchas veces cuando de madrugada, asaltaban nuestro domicilio en Madrid unos vociferantes milicianos para efectuar registros que, afortunadamente, nunca les condujeron a nada.

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“116 rosas que tuvieron la desgracia de no ser rojas” es otro recordatorio para los que quieren olvidar selectivamente. Fuente: El Cadenazo.

4.- ¿Debemos hacer desaparecer de la Historia de la República? que el mismo día 30 de noviembre de 1936, fecha de mi segundo cumpleaños, fueron fusilados en Paracuellos de Jarama, Ramón Touceda, Jesús Gesta e Isidoro Martínez, religiosos de San Juan de Dios, sacados del hospital psiquiátrico de Ciempozuelos donde atendían a los internos. Arturo García de la Fuente, junto con otros 50 agustinos procedentes del Monasterio de El Escorial.

5.- ¿Tengo la obligación de borrar de mi memoria? que mi hermano José tuvo que ser bautizado de manera clandestina en la cocina de mi casa por un sacerdote que tuvo que realizar el acto de tapadillo. Y que si se hubiera descubierto hubiéramos sido unos mártires más de aquella República tan maravillosa.

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Los catalanistas valencianos quieren que Correos no haga un sello en homenaje al rey Pelayo (siglo VIII) por ser franquista (siglo XX). ¿Esto es serio? ¿Un servidor público puede hacer política con este nivel intelectual? ¿Memoria, memorión o sectarismo? Fuente: Compromís declara la guerra a don Pelayo por “franquista” LEVANTE, el mercantil valenciano.

Otro de los fines de la Ley de Memoria Histórica es denigrar a Franco y a su Régimen hasta el punto de declararlo conjunto de todos los males, sin mezcla de bien alguno. El argumento es sectario y falso, porque no hay un solo caso de gobernante que haya cometido solo errores sin acierto alguno. Franco como gobernante cometió errores pero también tuvo muchos aciertos. Se quitan las estatuas, los símbolos del franquismo, se denigra a los que fueron sus ministros, pero lo que no se pueden quitar, por ejemplo, son los embalses construidos, alguno de ellos proyectados por un ministro socialista como Prieto. Como no se puede olvidar, cuando año tras año se producen las inundaciones del Ebro, como el gobierno socialista de Zapatero tomó la decisión de suspender el Plan Hidrológico Nacional que hubiera evitado el problema, dando a la vez solución a las posibilidades de riego por las cuencas del Segura y del Júcar. Y sólo porque lo había aprobado y pactado el gobierno de Aznar del Partido Popular.

Señores promotores de esa Ley de Memoria Histórica que pretenden sacralizar. Sus señorías no tienen ningún derecho a secuestrar mi memoria porque forma parte de mi patrimonio, y tengo el mismo derecho a manifestarla como cualquiera de ustedes a manifestar la suya. Aunque sólo sea por lo que dice nuestra cultura popular tanto suya como mía: “Cada uno habla de la feria según le fue en ella”.

Jesús Álvarez Carreiras

23 de mayo de 2018

 

Sobre el comportamiento de nuestros políticos

Es imprescindible en este momento pararnos a reflexionar sobre la situación política de España. Sobre cuáles son los problemas actuales que nos aquejan y como debemos afrontarlos de aquí en adelante y con vistas al futuro para evitar que se conviertan en irresolubles. Voy a tratar de enfocar alguno de estos problemas que pueden comprometer el futuro de nuestro país y el nuestro como ciudadanos.

1.- La unidad nacional

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Fuente DENAES

En nuestra actual Constitución de 1978, se cometió el error de dividir el Estado en 17 Autonomías, y en este momento nos encontramos con una de esas autonomías en rebeldía y tres o cuatro más a la espera de como se resuelve el problema para sumarse, o no, al mismo proceso.

 

2.- La magnitud de la Deuda Pública

Con datos a diciembre de 2017 asciende a 1.144.629 millones de euros, más del 99 % del PIB, y representan una deuda por español de 24.590 euros (incluidos los niños). Esto significa que “vivimos de prestado”, y que para pagar lo que debemos tendríamos que entregar gratis todo lo que producimos en un año. Para ir saldando la deuda sólo hay una solución que es gastar menos y este no es el proceso elegido ya que del 2016 al 2017, la deuda aumento en más de 30.000 millones de euros.

3.- El empleo de las nuevas generaciones

El futuro de un país se basa, de manera fundamental, al futuro que ofrece a las nuevas generaciones. Pues bien, en España el paro juvenil alcanza el 38,6% (datos de septiembre 2017), mientras que la media de los países de la OCDE alcanza el 11,9% y en Alemania solo alcanza un 5%. Hay varias razones que explican esta situación, la principal de ellas obedece a la disociación existente entre el sistema educativo y la necesidad de profesionales que demandan las empresas para el empleo y así se produce el fenómeno de que mientras que una gran mayoría de licenciados y titulados salen de la enseñanza para engrosar las listas del paro o para buscar empleo en el exterior, sea necesario traer trabajadores del exterior para cubrir las necesidades reales de las empresas, como ocurre en el campo de la informática.

4.- La política fiscal

La estabilidad de un país con vocación de futuro tiene su base en la estabilidad de sus clases medias. Es tan evidente, que en España no hubiera sido posible la paz social durante la pasada crisis económica si no hubiera existido el colchón de la familia, de la ayuda de los padres y de los abuelos a los parados. El fomento a la protección familiar es fundamental y en esta protección es necesaria una política fiscal que proteja la formación del patrimonio privado de los ciudadanos favoreciendo el ahorro y la inversión. Es imprescindible fomentar la ampliación de las clases medias.

5.- Los políticos que componen el Parlamento nacional

El Congreso de los diputados, órgano legislativo principal según nuestra Constitución, está compuesto por 350 diputados y en las últimas elecciones legislativas han dado lugar a la siguiente composición:

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Infografía de RTVE que ilustra los resultados en las últimas elecciones generales. Fuente: rtve

Partido popular           137  diputados

Partido socialista          85 diputados

Partido Podemos          71 diputados

Partido Ciudadanos      32 diputados

Resto de partidos         25 diputados

Desechando el resto de partidos, casi todos de carácter nacionalista y por lo tanto con escaso interés de corregir, en sentido positivo, los problemas de España, quedan los 325 diputados más que suficientes para abordar un planteamiento serio y la solución adecuada de los problemas que nos aquejan.

He puesto como un problema más a nuestros políticos porque, bajo mi punto de vista, creo que lo son. Y no son, precisamente, un problema menor sino el mayor de los problemas que, desde hace mucho tiempo tiene España. Los políticos dentro de un sistema democrático los eligen los ciudadanos para que resuelvan los problemas. Aquí, en la práctica, parece que los elegimos para que nos planteen nuevos problemas y se preocupen sólo de resolver los suyos. Un simple paseo visual sobre los cuatro problemas que he expuesto más arriba, nos ayudará a comprender el papel que están desempeñando nuestros políticos para su solución.

1.- Respecto a la unidad de España

La situación actual de Cataluña es la que procede de un “golpe de estado” perpetrado por unos dirigentes autonómicos, el pasado  mes de octubre de 2017, que proclamaron la república independiente de Cataluña. Todo ello contraviniendo  la Constitución y el propio Estatuto de la Comunidad. La mayoría de los integrantes del gobierno golpista se encuentran en prisión preventiva mientras que el resto, entre ellos el que fue su presidente,  están como prófugos en Bélgica. Siendo esta la situación real, los ciudadanos no podemos explicarnos, de ninguna manera, la respuesta dada por nuestros políticos para resolver el problema de la unidad nacional en una de las Comunidades regionales más importantes de España.

catalonia- - copia¿Cuál ha sido la respuesta de nuestros políticos ante esta situación? La contestación no puede ser otra que la de “decepcionante” y así fue por la totalidad de los partidos políticos que componen el actual Parlamento.

El Partido Popular, titular del Gobierno de la nación se limitó a promover, con un apoyo poco entusiasta por parte del Partido Socialista y otro condicionado a la celebración de unas elecciones casi inmediatas por parte de Ciudadanos, a la puesta en vigor del artículo 155 que permite la intervención de cualquier Comunidad que no cumpla con la normativa constitucional para obligar a cumplirla. El Partido de Podemos votó en contra de su aprobación así como el resto de las fuerzas políticas, formadas por grupos independentistas, con excepción de algún diputado que sumaron su voto al gobierno. Con estos mimbres no se podía construir otro cesto.

Los resultados: catastróficos. No se desarticuló el golpe. La aplicación del artículo 155 fue meramente testimonial, la dirección del gobierno de Cataluña pasó a manos del gobierno de la nación, es decir al gobierno del PP. La policía autonómica siguió en funcionamiento a pesar de haber apoyado el golpe. Los medios de comunicación siguieron haciendo propaganda en favor de los golpistas. La enseñanza pública siguió adoctrinando en favor del independentismo. Y como remate se convocaron unas nuevas elecciones autonómicas que dieron una mayoría de gobierno a los candidatos independentistas con el apoyo de Podemos.

Después del golpe y de la celebración de las elecciones hemos vuelto al punto de partida. Se formará un nuevo gobierno “nacionalista” y con las mismas armas que contaba para el golpe. Sólo falta que haya un acuerdo entre ellos para formar gobierno. ¿Cuándo volverán a la intentona?

            Conclusión respecto a la unidad de España

Todos los partidos, sin excepción, incluidos los independentistas, han mirado sólo por sus intereses partidistas. Los intereses de los ciudadanos nunca los han tenido en cuenta. Sólo la unidad de España permite la igualdad de todos los españoles y por lo tanto el ejercicio de su libertad.

La reforma constitucional propuesta por el Partido socialista, por los Partidos nacionalistas y Podemos para transformar España en un Estado Plurinacional que nunca fue, sería la ruptura de la unidad de una nación que la ha mantenido y luchado por ella desde tiempos de Recaredo (año 589 – Concilio de Toledo)

Si los ciudadanos queremos mantener la unidad nacional y con ella nuestra propia libertad e igualdad, debemos promover con toda nuestra fuerza, la que nos dan los votos, la vuelta al Estado unitario o al menos la devolución al Estado de las competencias de educación, sanidad y orden público, eliminando las policías autonómicas.

2.- Respecto a la magnitud de la Deuda Pública

Los datos son incontestables: la Deuda pública es superior al valor de la producción nacional por lo que el Estado se ve obligado a acudir a los mercados para pedir los fondos necesarios para atender las necesidades de pago. Entre los años 2016 y 2017 tuvo que aumentar la Deuda en 30.000 millones de euros para cumplir con sus compromisos de pago. ¿Cómo es posible que un deudor habitual, con un nivel de endeudamiento tan alto, tenga tanta facilidad para obtener fondos que le permitan seguir endeudándose? Este es un fenómeno difícil de entender. Y todavía es más difícil de entender si además vemos que los costes financieros son prácticamente nulos y en algunas ocasiones negativos. Hace no muchos años amanecíamos los españoles angustiados por la llamada “prima de riesgo”. El crecimiento del nivel de endeudamiento hacía crecer, al mismo tiempo, los tipos de interés de la deuda, para satisfacer los riesgos de impago. ¿Qué ha cambiado ahora para que no ocurra lo mismo? No busque nadie explicaciones esotéricas, no es cuestión de magia. Cuando hay algún hecho que se aleja de la lógica, la práctica enseña que se ha puesto en marcha la razón política y así, una vez más, se manifiesta en este caso. El protagonista: Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, con el beneplácito, supongo, de los dirigentes de los principales países europeos, decide adquirir la deuda emitida por Estados miembros. Con esta decisión política los países beneficiados pueden recibir fondos para sus necesidades de gasto o de inversión ya que la deuda emitida cuenta con la garantía del Banco Central Europeo y de coste financiero prácticamente nulo, por la misma razón. ¿Durante cuánto tiempo será posible mantener esta política? Yo aplaudí como vulgarmente se dice hasta con las orejas, la incorporación a la unión monetaria ya que a partir de ese momento la decisión de emitir moneda pasaba al Banco Central Europeo al que yo consideraba más digno de confianza que a nuestro Banco de España tan acostumbrado a seguir las directrices de nuestros Ministros de Economía en todo tiempo. Hoy tengo que confesar que me equivoqué como en tantas otras cosas.

En cualquier momento, y no sabemos cuándo, a alguien se le ocurrirá cambiar de rumbo y decidirá que el BCE ya no va comprar la Deuda emitida por los Estados miembros y estos tendrán que acudir a los mercados y en ellos, en condiciones de libre competencia, se producirán de manera simultánea dos fenómenos: primero, la deuda ya no será tan atractiva si, dado su volumen y sobre todo su relación con el PIB ofrece dudas con la capacidad de devolución, y segundo por la misma razón subirá el tipo de interés, con lo cual aumentará el gasto por el pago de intereses. Volveremos a preocuparnos nuevamente de la “prima de riesgo”. Mientras sigamos en esta situación, España ya no tendrá la condición de país independiente y estará sometida a lo que decidan sus acreedores.

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Sede del Banco Central Europeo (BCE) en la ciudad alemana de Frankfurt. Fuente: W.C. autor Epizentrum.

¿Qué respuesta dan nuestros políticos a esta situación? Creo que, como frente al problema anterior de la Unidad nacional, ninguna. Para resolver este problema y rebajar el endeudamiento nacional a unos niveles razonables, es necesario hacer un verdadero esfuerzo para el crecimiento del PIB que permita una mayor recaudación fiscal y mantener el nivel de gasto. O rebajar el nivel de gasto que permita, con la generación de recursos, ir amortizando la deuda existente.

Todos los partidos nacionales, excluyendo a los nacionalistas cuyo propósito es destruir la unidad nacional, dan en mayor o menor medida como solución la subida del gasto, confiando en el crecimiento a futuro del PIB, como el PP y Ciudadanos o simplemente en el aumento de la presión fiscal como en el caso de PSOE y Podemos. De esta manera cuando cambie el rumbo, que cambiará la tragedia estará servida y volverán las “oscuras golondrinas” junto con los cobradores del frac.

Conclusión respecto a la magnitud de la Deuda Pública

Poco o nada podemos esperar los ciudadanos por parte de los políticos que, desde el gobierno o desde la oposición, tienen la clave para poner en marcha una política financiera que permita corregir los desequilibrios a que se va a ver sometida España en un futuro. Los partidos de tendencia “centro-derecha” PP y ¿Ciudadanos? no se atreven a enunciar una medida que suponga o pueda suponer una reducción del gasto público, y los de “izquierda” PSOE y Podemos compiten en la demagogia de proponer aumentos del gasto que solo pueden ser financiados con un aumento de la Deuda Pública. Como ejemplo clarificador véase quien organiza las manifestaciones pidiendo el aumento de la cuantía de las pensiones sin hablar de su financiación.

Si los ciudadanos queremos vivir en un Estado económicamente fuerte e independiente tenemos, con la fuerza de nuestros votos, la obligación de hacer cambiar a estos políticos en sus conductas o designar a otros con otros programas que lo permitan.

3.- Respecto al empleo de las nuevas generaciones

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Además de las diferencias entre formación y necesidades del mercado de trabajo, tanto jóvenes como mayores tienen poca formación en cómo y dónde buscar trabajo. Fuente: pixabay, autor rawpixel.

Otra realidad a la que España tiene que enfrentarse y darle una solución es la del paro juvenil. No es posible que se pueda mantener con vistas al futuro la situación que se desprende de los últimos datos estadísticos de diciembre de 2017 que nos sitúan con un 37,4 % de paro juvenil frente a un 11,9 % de la OCDE o de un paro menor del 7 % que presentan Alemania, Islandia o Japón. ¿Hay preocupación social por estos datos? Efectivamente hay preocupación social, sobre todo en las familias que tienen que soportar la situación de unos jóvenes que no terminan de ganarse su propio sustento y con ello su independencia, de unos jóvenes que después de haber terminado sus estudios se ven condenados a seguir estudiando en cursos de formación, o en masters que solo les sirven para seguir en las listas del paro.

Que la situación de la juventud respecto al empleo es, una de las grandes preocupaciones de nuestra sociedad, lo demuestra la cantidad de estudios documentados realizados por institutos de carácter económico y financiero  analizando las causas de esta situación. Se señalan prácticamente en casi todos los estudios como causas estructurales de la misma las siguientes:

  1. a) El nivel de formación de nuestros jóvenes que de acuerdo con estadísticas de Euroestat + referidas al año 2015, arroja el siguiente comparativo:

Jóvenes con un nivel de formación de Educación primaria.-    43 % España y 34 % Unión Europea

Jóvenes con un nivel de formación de Educación secundaria.-33 %  España y 46 % Unión Europea

Jóvenes con un nivel de formación de Educación superior.-    24 %  España y 20 % Unión Europea

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Hoy en España faltan trabajadores cualificados para ciertos puestos de trabajo tradicionales, como puede ser un soldador. Fuente pixabay, autor arcangel144.

Según vemos con respecto a los países de nuestro entorno, la Unión Europea, se observan a simple vista dos aparentes contradicciones, mientras que en España, por una parte, un 43 % abandonan los estudios con un nivel formativo bajo superior al conjunto de los países de la Unión Europea por otra parte se produce el fenómeno contrario de que un 24 % alcanza una titulación superior en España frente a un 20 % de la Unión Europea. La realidad es que en España hay una mayor inclinación por la formación universitaria que por la formación profesional y ya en los dos niveles inferiores tanto en la educación primaria como en la secundaria se presta poca atención a la formación en tecnología. Todos los programas educativos desde 1978 han sido elaborados con los criterios políticos de la izquierda y se han preocupado más de imponer sus ideologías que de una formación educativa adecuada a las necesidades impuestas por un mundo cada vez más difícil para competir. Así se han impuesto en los niveles de enseñanza primaria y secundaria materias que como la ideología de género o la llamada educación para la ciudadanía, de marcado carácter ideológico, y en su lugar se ha desestimado todo tipo de iniciativas para introducir los programas de carácter tecnológico necesarios para el desarrollo de la juventud para el empleo.

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Título universitario, máster, idiomas, nuevas tecnologías, movilidad… el mercado de trabajo es cada vez más competitivo y más global, la universidad española tiene que dar respuestas efectivas. Fuente pixabay, autor StartupStockPhotos.

Pasando al nivel de la enseñanza superior nos encontramos con unas Universidades que no encuentran lugar entre las 100 primeras del mundo y hay que recurrir a las que dentro del ranking QS, están dentro del segundo centenar para ubicar solamente tres: la Universidad de Barcelona en el puesto 156, la Universidad Autónoma de Madrid en el puesto 187, y la Universidad Autónoma de Barcelona en el puesto 195 (datos referidos a Junio de 2017). Poco pueden aportar nuestras Universidades al desarrollo científico y tecnológico de España, sin que esto quiera decir que no hay profesores sumamente válidos en el conocimiento y en su enseñanza dentro de la Universidad. En este sentido no hay más que ver cuántos de sus alumnos destacan en otras Universidades de máximo prestigio en otros países  como, por ejemplo en, Estados Unidos. Según la información recibida de alumnos, e investigadores españoles en aquellas Universidades, se deduce que poco tienen que ver, desgraciadamente con las nuestras. Mientras que en aquellas la búsqueda de la excelencia es el objetivo principal, tanto en la selección de profesores, como en la de alumnos. Las nuestras están instaladas en la rutina y en la defensa de sus privilegios.

  1. b) La dependencia de determinados sectores económicos

Otra de las causas estructurales señaladas, ha estado determinada por la llamada burbuja inmobiliaria de los años anteriores a la crisis económica que hizo que el sector de la construcción sacara de la enseñanza a muchos jóvenes que eligieron obtener unos salarios importantes, abandonando unos programas de formación que no les garantizaban un puesto de trabajo en otros sectores. Ello ha conducido al final de la crisis a una generación de jóvenes sin preparación para otras actividades.

Como en los problemas señalados anteriormente a nuestros políticos no parece preocuparles mucho esta situación. Afortunadamente hay en otros países de nuestro entorno, como es el caso de Alemania en el que se están diseñando programas de formación dual en los que se combinan la formación teórica en el centro educativo junto con la práctica profesional en las empresas.

Gracias a ello, que no a nuestros políticos, hay ya alguna empresa importante que está tomando esta iniciativa.

Conclusión respecto al empleo en el futuro, de las nuevas generaciones

En las condiciones actuales, la juventud española tiene, respecto al empleo, un futuro más bien un tanto incierto. La razón principal es una sistemática de formación alejada de las necesidades que demanda un mundo cada vez más competitivo y dependiente de la tecnología.

Y desgraciadamente tampoco podemos esperar nada de nuestros actuales políticos. La izquierda que ha estado en el poder prácticamente desde la transición, el PSOE, es la que ha diseñado todos los planes de estudio que nos han traído hasta aquí. El partido mayoritario, primero en la oposición y luego en el gobierno, el PP, no ha sido capaz nunca de revertir la situación y desechando siempre a Podemos que sólo pretende la desarticulación de España queda el de Ciudadanos que mantiene unas veces la tesis de la libertad de los padres en la educación de los hijos y otras veces la contraria, por lo que con estos mimbres es muy difícil construir algo positivo.  

4.- Respecto a la política fiscal

Este es otro de los problemas, no menor por cierto, al que se enfrenta nuestra sociedad. En el que debemos todo a nuestros políticos, y además en este caso a todos. Es verdaderamente difícil mantener una estructura de Estado como la que tenemos en España que resulte compatible con una política de gasto razonable.

Diecisiete Autonomías, 17 Parlamentos, 17 Gobiernos autonómicos. Todos y cada uno de ellos con su afán de protagonismo, muchos de ellos con actitudes secesionistas y prácticamente todos antagonistas de un Gobierno Central que depende la mayoría de las veces de ellos en su acción de gobierno hacen imposible una política de gasto razonable.

Por una parte las Autonomías, y por otra los Partidos políticos, tienen establecida una red clientelar, los llamados “chiringuitos”,  que han de ser especialmente nutridos con subvenciones que requieren verdaderos chorros de fondos que les permitan subsistir.

Con el pretexto de la crisis y de la pobreza generada, desde todas las Administraciones, estatal, autonómica y municipal, se han establecido programas de ayuda para aquellas personas que presentan situación de necesidad y que carecen de empleo. Con este motivo se dan situaciones que resultan paradójicas, como la siguiente: Es prácticamente imposible encontrar una empleada para el hogar que quiera ser dada de alta en la Seguridad Social por no perder las ayudas que por distintos motivos recibe del Ayuntamiento. De manera que se genera así una actividad “sumergida” que se hace extensiva a otras actividades también afectadas por las ayudas y subvenciones.

¿Cómo se financian estas ayudas? Sólo hay una fuente de financiación: el aumento del gasto público, que sólo, y no siempre, parece que preocupa al partido que se encuentra al frente del gobierno que trata de no pasarse y de cumplir con las normas establecidas respecto al límite del mismo. Pero que, demagógicamente, suele ser utilizado por el resto de los partidos de la oposición para su granero de votos. Un ejemplo de esto se ha producido para la aprobación de los presupuestos del presente ejercicio. El gobierno del PP, contaba con el apoyo de Ciudadanos, pero le faltaban 5 votos para sacarlos adelante y ha recurrido al PNV para su apoyo. El PNV parece que le va a prestar esos 5 votos, pero a un precio excesivo en cuanto a cesiones de competencias para un partido nacionalista de tendencia independentista y a una subida de las pensiones de la seguridad social para los años 2018 y 2019 que harán aumentar de manera sensible el déficit de la misma y que alcanza a finales del 2017 los diecisiete mil millones de euros.

¿Cómo se financia el aumento del gasto público? No hay más que dos sistemas conocidos que son: a) subida de impuestos, financiación interna, o b) aumento de la deuda, financiación externa.

Acudimos a la primera fuente: la subida de impuestos. Afecta a las rentas del trabajo y a las rentas del capital, las del ahorro, es decir castiga a la población productiva que soporta una pérdida de su renta disponible en beneficio de una población que por razones no siempre justificables no es capaz de producir lo que consume. ¿Qué efectos sociales produce esta política? Desincentiva tanto al trabajo, como al ahorro y en consecuencia a la inversión y desanima a la juventud más preparada a emprender actividad alguna, derivándola hacia el funcionariado que le proporcione un sueldo seguro. ¿Cuantas tiendas se han cerrado y cuantos locales permanecen cerrados tras la jubilación de sus dueños, por falta de incentivos para sus sucesores? ¿Cuantos jóvenes sin empleo, podrían hacerse cargo de los negocios de sus antecesores, o dedicarse a emprender nuevas empresas si encontraran incentivo para ello, en lugar de encontrarse con la amenaza fiscal como incentivo?

Vayamos a la segunda fuente: la financiación externa. Como carecemos de fondos propios para la financiación del gasto, tenemos que recurrir a pedir al exterior los fondos necesarios y esto se obtiene emitiendo papel, obligaciones o bonos y colocarlos en el mercado financiero al que se ofrece un plazo de amortización para devolver el importe recibido y unos intereses compensatorios del capital prestado. ¿Qué efectos sociales produce esta política? El pago de los intereses supone una aumento del gasto público y por lo tanto una reducción de la aplicación de fondos a otras necesidades. La devolución de los fondos recibidos compromete a los presupuestos futuros y obliga a las generaciones futuras a pagar obligaciones que no han generado. Por otra parte la colocación de la deuda en los mercados financieros exige la confianza de los compradores que se mide por los tipos de interés que se aplican en las operaciones de colocación, en una regla que con carácter general podemos enunciar diciendo que: Cuanto mayor es la confianza que genera su amortización, menor es el tipo de interés que exige el acreedor.

Conclusión respecto a la política fiscal

En este caso como en los anteriores tampoco podemos esperar nada de nuestros políticos. Ninguno de ellos va a proponer una razonable reducción del gasto público. Y no podemos esperarla porque es incompatible con sus propios fines. Ellos proponen, en su beneficio, el mantenimiento en el poder o el asalto al poder y para ello necesitan una sociedad civil dependiente y la forma de conseguirlo es la de crear ciudadanos subsidiados y por lo tanto no propondrán, de ninguna manera, medidas para moderar el gasto.

Cuando estoy escribiendo estas líneas se están debatiendo los presupuestos generales del Estado que defiende, en minoría, el partido del Gobierno, del PP. Hasta el presente año el gobierno se ha opuesto a aumentar las pensiones por encima del 0,25 % con el argumento de que una subida superior a ese tipo hundiría el propio sistema, ha bastado la exigencia del PNV en apoyo a los presupuestos para que el PP admita una subida del 1,60 % para este ejercicio del 2018, y una subida del IPC para el 2019. Ciudadanos que prestaba su apoyo al PP en los presupuestos, lo sigue manteniendo y los otros dos partidos, PSOE y Podemos, que se sumaron a las manifestaciones de jubilados, tampoco se van a oponer. ¿Quién se atreve a la oposición a la medida y contrariar a los jubilados? ¿Cuantos votos podría costar? Y ante esto ¿qué importa que aumente el déficit? Esto es un simple ejemplo, pero se repetirá la respuesta política en cuantas ocasiones similares se presenten. Ellos, en cada caso, defienden sus propios fines, no los nuestros y nuestra respuesta debería ser la de aprovechar las elecciones para ponerlos en el paro.

Sólo he planteado cuatro problemas que afectan a España, hay muchos más, pero no son los políticos los que les van a resolver. Somos los ciudadanos los únicos que podemos darles solución.

Jesús Álvarez Carreiras (1-5-2018)

NI UNA CONCESIÓN MÁS

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La PLATAFORMA CONTRA LA COOFICIALIDAD es una luz de optimismo de la sociedad civil asturiana. Fuente: su página de facebook.

Parece que ahora nos toca a nosotros. Asturias tiene que salir de la crisis. Asturias pierde población. La juventud asturiana está condenada a la emigración. Los profesionales jóvenes no encuentran ayudas para la creación de empresas que les permitan salir adelante y con ello además la creación de nuevos empleos. Pues bien, nuestros políticos, los que van a resolver estos problemas que condenan a Asturias al atraso y al subdesarrollo, han dado con la solución.

Lo principal para salir de la crisis en Asturias es declarar el bable como idioma cooficial del español para no ser menos que las comunidades de Cataluña, Valencia y Baleares con el catalán, las de País Vasco y Navarra con el euskera y la de Galicia con el gallego.

Como en todas las demás regiones nadie puede negar el derecho al estudio y al conocimiento de estas lenguas y así se tuvo en cuenta en la Constitución de 1978 que protege este derecho en el artículo 3.

En todas las Autonomías que tienen el “privilegio” de contar con una lengua vernácula se ha seguido un mismo camino de implantación: primero se ha empezado su utilización de manera “voluntaria” y así se ha introducido su uso en la escuela. En esta situación estamos actualmente en Asturias. El segundo paso el de la cooficialidad, vino a continuación de manera inevitable en las demás Comunidades cuando en la práctica notaron que la población se valía de manera suficiente con el uso del idioma común, el español. Y en consecuencia vino el tercer paso que ya es más grave, la inmersión lingüística para limitar el uso del español, lo que conculca el propio artículo 3 al que me he referido anteriormente y que en su primer apartado declara el uso obligatorio del español como lengua del Estado.

Si estuviéramos en un país nacional normal, en un Estado capaz de respetar las propias normas de convivencia que se han dado, cualquier ciudadano podría negarse a contestar en una lengua vernácula a un funcionario autonómico, alegando el mutuo conocimiento que obligatoriamente ambos deben tener que es el español (artº 3.1). Pero no estamos, desgraciadamente en este caso, aquí las fuerzas nacionalistas han tomado la delantera y en este aspecto, como en otros muchos, el Estado es incapaz de defender los derechos de los ciudadanos frente a los derechos de los territorios.

¿Cuáles han sido los efectos de la política lingüística en esas Comunidades pioneras?

Botiquin botiquin - copia
Ejemplo práctico de gasto público inútil. Fuente: plataforma.

El primero de todos ellos ha sido la división de la población por razón de la lengua en dos clases, los que usan la del Estado y los que usan la de la Comunidad. Por similitud en Asturias habrá una división entre: “castellano-hablantes” y “asturfalantes”. ¿Es positivo este hecho para los ciudadanos? Depende de su aplicación, pero es necesario analizar lo sucedido, sin excepción en las Comunidades pioneras. En todas ellas la lengua vehicular en la enseñanza ha sido la vernácula, mientras que el español ha sido prácticamente eliminado con lo que las nuevas generaciones están desconectándose con un idioma, el español, que hablan 500 millones de personas, es la lengua oficial en 19 países y que, junto con el inglés, tiene una mayor demanda para el aprendizaje. ¿Podemos considerar positiva esta política lingüística para nuestros hijos o nuestros nietos? Esta pregunta se contesta sola pero da lugar a otra que surge inevitablemente.

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La política secesionista más zafia está detrás del discurso lingüístico, falsamente cultural. Fuente: plataforma.

Si esa política no es positiva para los ciudadanos comunes, ¿a quién beneficia? La contestación no puede ser más lógica: a sus promotores. Hay una serie de fuerzas políticas que se han empeñado en romper la unidad de España y han ido aflorando, con el pretexto de las Autonomías, unos nacionalismos que estaban larvados, algunos desde los siglos XVIII y XIX, y otros de reciente cuño que desean subirse al mismo carro. A estas fuerzas no les queda más objetivo que plantear la secesión como ha ocurrido en Cataluña con su reciente golpe de estado, y cuentan con el acompañamiento de otros partidos de implantación nacional como ocurre con el PSOE y Podemos, que proponen una reforma constitucional por la que se declare a España como Estado plurinacional. Además de la finalidad de la ruptura de la unidad del Estado, patente para los nacionalistas cuyo fin es la secesión, hay otro objetivo común que es la obtención de mayor poder y de mayores recursos económicos.

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Entre los deseos de los nacionalistas y cristianófobos está dejar de celebrar el día de Covadonga y tergiversan la historia para tomar otro día que creen erróneamente más “nacionaliego”. Fuente: Plataforma.

¿Cuantas organizaciones, asociaciones, se constituyen a consecuencia de estas políticas lingüísticas? y ¿cuántos recursos públicos se destinan a su financiación? El poder para colocar a sus afines y dinero para su financiación son dos instrumentos de poder que quieren alcanzar en el corto plazo. No importan las trabas que haya que poner a los ciudadanos comunes: contestar a los requerimientos de la administración en la lengua vernácula, rotular en esa misma lengua los productos o servicios ofrecidos en las actividades comerciales, la prohibición del acceso a la función pública a los funcionarios de otras comunidades o a aquellos que no tengan suficientes conocimientos de la lengua vernácula.

Lo más curioso del caso es que todo ello lo tenemos que financiar con nuestros impuestos, con la rebaja de las pensiones y con los recortes en la prestación de servicios como la sanidad y la educación. Al final va a cumplirse la profecía, creo que de Lenin, “Nos van a pagar ellos mismos la cuerda con las que les vamos a colgar”.

¡Basta ya!, volvamos al Estado Unitario o reformemos el Estado Autonómico de una manera razonable al estilo de Alemania y mientras tanto ni un solo voto a los partidos que pretendan implantar el bable como lengua cooficial.

España es un país unitario desde Recaredo. Resistió la invasión árabe con el levantamiento de Pelayo, precisamente en Asturias, y después de ocho siglos fue, una vez más, reunificada por los Reyes Católicos. No hay ninguna nación en el mundo que haya demostrado más vocación por la independencia y la unidad.

Jesús Álvarez Carreiras

 

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Modelo a seguir. En la página de facebook del Ayuntamiento de Sabadell un vecino reacciona tras la salida del Banco de Sabadell de Cataluña con estas dulces palabras: “Señor alcalde le invito a dimitir. El banco de nuestra ciudad se va … todo empezó con usted. ¿Cuánta gente deja en la calle por vuestras ideas separatistas? (Fuente facebook).

Las elecciones de Cataluña

Al final, el día 21 de diciembre de 2017, se celebraron las elecciones autonómicas de Cataluña, de acuerdo con la convocatoria de Mariano Rajoy.

Una vez más Mariano Rajoy defraudó a sus votantes. Esta vez lo hizo con la aplicación del artículo 155 de la Constitución o, mejor dicho con su inaplicación. Cuando fue presentado a su aprobación en el Senado, se le iba a dar un periodo de vigencia de seis meses con la finalidad de que en dicho periodo, corto a simple vista, se pudiera restablecer la normalidad democrática en Cataluña para a continuación convocar unas nuevas elecciones autonómicas.

La situación en Cataluña antes de la aplicación del artículo 155

Dada la situación caótica de los políticos independentistas que formaban parte del Parlamento o del Gobierno catalán, todos ellos imputados judicialmente e incluso alguno en prisión preventiva. Como, por otra parte, de los dirigentes de alguna de las organizaciones cívicas, también de signo separatista, así como de gran parte de la administración autonómica, sobre todo de sus dirigentes, incluida la policía autonómica totalmente sumisos a las órdenes de las autoridades autonómicas, hacían no solo necesario sino imprescindible, la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Este artículo 155 que está, según dice el texto constitucional, a disposición del gobierno para corregir a cualquier Comunidad Autónoma que no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España ya debía haberse aplicado en Cataluña mucho antes, por ejemplo cuando fue convocado en el año 2014 un referéndum por el Presidente Artur Más o en cada uno de los múltiples incumplimientos de las sentencias de los tribunales, Constitucional y Supremo, sobre la obligatoriedad del uso del idioma español en Cataluña. Pero la inacción de un gobierno dirigido por un político como Mariano Rajoy, poco amigo de la confrontación con sus adversarios políticos, y más amigo del consenso que de dar satisfacción a sus electores, dispuso la proclamación del artículo 155 tal y como se produjo.

La aprobación en el Senado de la aplicación del artículo 155 y las medidas aprobadas por el Gobierno presidido por Mariano Rajoy

Con fecha 27 de Octubre de 2017, el Senado dio el visto bueno a la aplicación del artículo 155 con 247 votos a favor, del PP, PSOE, Ciudadanos, UPN, Foro y Coalición Canaria, 47 en contra de Podemos, ERC, PDeCAT, PNV, EH Bildu y Compromís y la abstención de Nueva Canarias.

Con esta misma fecha compareció Rajoy para comunicar las medidas que iban a entrar en vigor como consecuencia de la aplicación del artículo 155 que fueron las siguientes:

1.- El cese del presidente de la Generalidad, Carlos Puigdemont.

2.- El cese de todos los miembros del gobierno, incluido el vicepresidente Oriol Junqueras.

3.- La asunción de las competencias de las Consejerías catalanas por los Ministerios del gobierno nacional, asumiendo la presidencia del gobierno catalán el propio Mariano Rajoy, que la delegó en la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría.

4.- La supresión de las oficinas del presidente, del vicepresidente de la Generalidad, del Consejo Asesor para la Transición, y demás organismos aprobados con esos mismos fines y de las Delegaciones del Gobierno establecidas en países extranjeros conocidas como embajadas, salvo la de la Unión Europea en Bruselas.

5.- La disolución del Parlamento de Cataluña y la convocatoria de elecciones autonómicas para el día 21 de diciembre de 2017.

Rajoy
El Presidente del Gobierno anunciando la convocatoria de elecciones autonómicas en Cataluña.

Este último decreto causó tanta decepción entre los habituales votantes del PP como júbilo entre el resto de los partidos. Llama la atención la reacción de los partidos constitucionalistas que deberían haber antepuesto los intereses de España y de la regeneración democrática a sus propios intereses electorales. Pero llama aún más la atención la reacción de los llamados nacionalistas que, en aplicación de sus principios, no deberían haber participado en unas elecciones convocadas por el presidente del Gobierno nacional que les ha anulado todo el proceso nacional propio, incluida la declaración unilateral de independencia y ha dejado fuera de juego político a todos sus dirigentes.

La respuesta que la ciudadanía esperábamos por parte del Gobierno con la aplicación del artículo 155 era que, como había anunciado, el propósito perseguido era el de conseguir que se recuperaran las condiciones del ejercicio democrático en Cataluña. Lejos de ello, como si le quemaran los dedos, dispuso la celebración de unas elecciones a corto plazo, a las que podrían presentarse los mismos partidos autores del golpe de estado. Partidos que deberían haber quedado fuera del juego político, elecciones en unas condiciones en las que el aparato de propaganda de los nacionalistas siguió en sus manos a través de TV3 y de la prensa y radio que debieron ser intervenidas en aplicación del artículo 155 por su apoyo evidente al golpe y con una policía autonómica que, en gran parte, estaba alineada con los golpistas. Afortunadamente el Estado, gracias al poder judicial, que no al gobierno, había dejado fuera del juego político a alguno de los dirigentes nacionalistas más destacados: a Oriol Junqueras presidente de ERC en prisión preventiva, a Carlos Puigdemont presidente de JuntsxCat fugado a Bélgica y a Carmen Forcadell presidenta del Parlamento en libertad bajo fianza.

TV3
Javier Barraycoa lleva años denunciando los excesos del nacionalismo y de TV3

La celebración de las elecciones, los resultados y sus consecuencias

Todos los partidos, nacionalistas o constitucionalistas, sin excepción alguna, se apresuraron a preparar las listas de las candidaturas a presentar al nuevo proceso electoral. Los nacionalistas no tuvieron ningún recato a incluir en la cabecera de las listas a candidatos en prisión preventiva como Oriol Junqueras y acompañantes en la cárcel de Estremera o fugados a Bélgica como Puigdemont y sus acompañantes.

Todos los partidos decidieron presentarse sin formar coaliciones cada uno con sus siglas, así que ERC y JuntsxCat que en las elecciones de 2015, habían formado coalición como JxSí en estas lo hicieron por separado

En la fecha establecida, el 21 de diciembre de 2017, se celebraron las elecciones con los siguientes resultados:

Partidos nacionalistas

JuntsxCat 34 escaños Habían participado como JxSí en 2015 obteniendo 62 escaños, han ganaron 4 escaños
ERC 32 escaños
CUP 4 escaños Había tenido en las elecciones de 2015 un total de 10 escaños, han perdido 6 escaños
Podemos 8 escaños Había conseguido, en las elecciones de 2015, 11 escaños, han perdido 3 escaños

He incluido entre los partidos nacionalistas a Podemos porque aunque no se haya definido como tal, tanto en el proceso golpista, como en la posterior campaña electoral siempre ha manifestado su apoyo a las tesis nacionalistas.

Los resultados finales arrojaron una pérdida de cinco escaños, respecto a las elecciones de 2015 para los nacionalistas. Resulta especialmente castigada la CUP, quizás por su extremismo tan excesivo que hizo que parte de sus votantes no vieran con buenos ojos la presentación a unas elecciones convocadas por Rajoy y se fueran a la abstención. En cuanto a Podemos su pérdida se debe al abandono de parte de sus votantes que no estuvieron de acuerdo con su alineación con los partidos nacionalistas. Esta tendencia se ha manifestado de manera muy ostensible en los sondeos electorales en el resto del territorio nacional.

Partidos constitucionalistas

Ciudadanos 36 escaños Habían tenido en las elecciones de 2015 un total de 25 escaños, han ganado 11 escaños.
PSC 17 escaños Habían obtenido en las elecciones de 2015 la suma de 16 escaños, han ganado 1 escaño.
PP 4 escaños Había conseguido en las elecciones de 2015 un total de 11 escaños, perdieron 7 escaños.

Los resultados arrojan una ganancia de 5 escaños para los partidos constitucionalistas y un triunfo destacado para el partido de Ciudadanos que viene a recoger a los votantes que abandonan la opción del PP que sufre un duro castigo a su política entreguista, tanto en el terreno autonómico como en el nacional, y que al igual que en el caso de Podemos se pone de manifiesto en los sondeos de intención de voto realizados por la prensa nacional. Mientras que el PSC se mantiene quizás por la actitud de ambigüedad manifestada en la campaña electoral respecto a los partidos nacionalistas, abogando por la amnistía de los dirigentes nacionalistas antes de haber sido condenados y proponiendo nuevos fondos de financiación para Cataluña e incluso un modelo de cupo como el del País Vasco.

Elecciones 2017 Cataluña
Diferentes aspectos de Cataluña y sus últimas elecciones autonómicas. Fuente. Wikipedia.

Conclusiones

Este proceso independentista de Cataluña que después de muchísimos incidentes desembocó primero en una proclamación tramposa de una República virtual y después en la proclamación, no menos tramposa de un artículo 155 casi tan virtual como en el de la propia República, ha dado lugar a una reacción sumamente positiva de una parte de la población que habitualmente sólo se preocupa de cosas tan prosaicas como las de mejorar su situación económica y social tanto a nivel individual como familiar. Este biotipo ciudadano no es partidario de manifestaciones públicas y mucho menos de algaradas callejeras y sin embargo ha salido a la calle, por dos veces en Barcelona, enarbolando banderas de España, de Cataluña y de la Unión Europea como expresión de rechazo al nacionalismo y dando gritos pidiendo la prisión para los autores del golpe.

Esta parte de la población se ha sentido desasistida por parte de todos los gobiernos, tanto autonómicos como estatales desde hace muchos años, en los que los gobiernos autonómicos han operado a su antojo a través de las competencias obtenidas de los gobiernos nacionales. El derecho al uso de las lenguas vernáculas lo han convertido en la prohibición del uso del español como lengua vehicular en la enseñanza y en la administración autonómica. Ha tenido que tolerar todo tipo de desmanes por parte de los independentistas saltándose todo tipo de sentencia del Constitucional contrario a sus intereses. Se ha sentido desasistida también por parte de todos los partidos políticos tanto independentistas como nacionalistas y se ha movilizado por Asociaciones Cívicas surgidas por la ausencia de operatividad de los partidos. Ha sido definitivo para esta reacción de la sociedad civil la reacción de las empresas trasladando el domicilio social a otras localidades fuera de Cataluña. La respuesta dada por la sociedad civil catalana al independentismo ha pasado de la defensa al ataque, y aunque sea de una manera simbólica el nombre de Tabarnia es una muestra de lo que podría ocurrir si, en el hipotético caso de que se produjera la secesión de Cataluña, una parte muy importante de la sociedad catalana ubicada en las provincias de Tarragona y Barcelona, las que tienen el mayor peso económico dentro de la Comunidad, ejercieran el derecho a decidir de separarse de la Comunidad para seguir perteneciendo a España.

Otro efecto positivo que ha resultado demoledor para el proceso golpista ha sido la actitud de los jueces que, curiosamente, ha sido promovida por la cobardía habitual del gobierno. En efecto el gobierno, por no enfrentarse a los nacionalistas catalanes en la fase más rebelde y seguramente por evitar enfrentamientos con los partidos de la oposición, delegó en el tribunal Constitucional la función de reprimir el golpe y a los golpistas dando al mismo facultades ejecutivas. Así a cada una de las medidas adoptadas por el Parlamento o por el Gobierno catalán que no se ajustaban a la normativa constitucional, el gobierno a través de la fiscalía presentaba recurso al Constitucional que se encargaba de deshacer el entuerto. Esto hizo que los miembros de la mesa del Parlamento y los del Gobierno autonómico tuvieran que presentarse ante los tribunales, quedando unos en prisión y otros en proceso de fuga, residiendo en Bruselas. La prisión ha conseguido que los dirigentes del golpe que se manifestaron de manera tan combativa y radical cuando ingresaron, negándose a declarar ante el Juez, hayan cambiado de actitud hasta el punto primero de reconocer sus errores, y después de autoinculparse. Si no se producen cambalaches políticos propiciados por los partidos que buscan los indultos y hasta la amnistía para los inculpados por sedición. Y estos cumplen la totalidad de las condenas. No sólo se habrá salvado el golpe, sino todas las amenazas de futuros golpes en los demás territorios.

Otro efecto positivo a destacar es el producido dentro de las formaciones políticas de ámbito nacional y sus planes y programas para el futuro. El partido del gobierno, el PP, ha recibido en este proceso electoral de Cataluña un castigo del que va a resultar muy difícil recuperarse no solo en el ámbito autonómico sino en el nacional. La última encuesta de intención de voto pone por delante a Ciudadanos con 4 puntos sobre el PP. Aunque estas encuestas no sean determinantes, marcan una tendencia y el PP ha ignorado desde hace mucho tiempo a sus votantes y ha bastado su actuación en la aplicación del artículo 155 para que se haya producido un trasvase de castigo y en concepto de voto útil a Ciudadanos que se hace extensivo en las encuestas en el ámbito nacional. El principal partido de la oposición, el PSOE, sufre un estancamiento con tendencia a la baja y se debe, a mi modo de ver, a la falta de claridad en sus posiciones frente al nacionalismo. El Partido Socialista de Cataluña que lo representa en aquella Comunidad ha mantenido y mantiene posiciones favorables al encaje dentro de España, de acuerdo con las tesis nacionalistas, se ha manifestado partidario de dar un indulto o una amnistía a los golpistas, incluso, antes de haber sido condenados. Y por otra parte también ha mostrado su opinión a favor de un modelo de financiación autonómica especial para Cataluña. Todo ello produce una insatisfacción en el resto de España en la que el conjunto de los españoles comienzan a mostrarse hartos no solo de los nacionalistas, sino de las propias autonomías. ¿Qué decir de todas las marcas de Podemos? El hundimiento es total y no cabe la menor duda que se debe al alineamiento incondicional con el proceso golpista y con toda su política favorable a la disgregación nacional. El crecimiento de Ciudadanos tiene que ver quizás con el de ser el único partido que propugna la devolución de algunas competencias de las Autonomías al Estado.

Es esperanzador observar que aquellos partidos que no conecten con el sentir general de los españoles respecto a los nacionalismos tienen un futuro incierto.

Jesús Álvarez Carreiras

En Gijón a 15 de enero de 2018

La Regeneración democrática – Tres ocasiones perdidas.

Antecedentes

Con la proclamación de nuestra Constitución de 1978 se produjo la entrada en vigor de un nuevo régimen, la democracia. Abandonando el régimen impuesto por el General Franco, fallecido el día 20 de noviembre de 1975, después de 36 años de gobierno como vencedor de la última guerra civil española finalizada el 29 de marzo de 1939.

La Constitución es consensuada y aprobada por todas las fuerzas políticas, tanto de derechas como de izquierdas, que además han intervenido en la Asamblea constituyente para su redacción. Una vez pasado el trámite parlamentario se produce el obligado referéndum nacional en el que participa una amplia mayoría ciudadana que también de manera muy mayoritaria aprueba el texto constitucional.

Resultado del referendum 6 de diciembre 1978 - copia
Resultados por provincias en el referéndum del 6 de diciembre de 1978. La pueden visitar y ordenarla según sus diferentes valores en en Wikipedia.

La Constitución ha recogido también las aspiraciones de las fuerzas políticas de signo nacionalista pujantes tanto en el País Vasco como en Cataluña que con el grito de “libertad, amnistía y estatuto de autonomía” se manifiestan con profusión en aquellas regiones. Se establece en la misma, la división del poder del Estado en 17 autonomías regionales y dos ciudades autónomas.

Se concede la amnistía demandada a todos los terroristas de organizaciones criminales, como la ETA, el FRAP y el GRAPO, que permanecían encarcelados por sus crímenes y se legalizan todos los partidos políticos incluidos los contrarios a la unidad de la nación que pasan a formar parte del juego político.

Comienza la andadura del nuevo régimen. Gana las primeras elecciones UCD, partido de centro-derecha. Gobierna con la oposición principal del PSOE, partido de centro-izquierda. Prosiguen los actos terroristas cada vez con más intensidad y crece la inquietud entre las fuerzas armadas. En febrero de 1981 se produce un golpe de estado, capitaneado por el Coronel Tejero de la guardia civil que irrumpe en la sesión de investidura del candidato a la presidencia del gobierno D. Leopoldo Calvo Sotelo. Fracasa el golpe y el día 22 de febrero se entrega Tejero y los guardias civiles que le acompañaron y se detiene a todos los demás implicados, tanto militares como civiles, que posteriormente fueron juzgados y condenados.

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Adolfo Suárez y Juan Carlos I modernizadores de España. Fuente: Wikipedia (A.S. y J.C.I)

En 1982 gana las elecciones el partido socialista por amplia mayoría y UCD se disuelve prácticamente, pasando a ser AP, Alianza Popular de centro-derecha, el líder de la oposición.

La mayoría absoluta del PSOE le faculta para hacer reformas que con diferentes pretextos le sirven para evitar el control parlamentario y para tapar los casos de corrupción que no dejan de producirse. La reforma más nefasta que se produce es el control político de la Justicia, que se manifiesta de manera flagrante en los órganos superiores Consejo del poder judicial, Tribunal Constitucional y Tribunal Supremo. De todas estas reformas se han beneficiado todos los partidos políticos que eligen, de acuerdo con su cuota de poder, los miembros en los respectivos órganos judiciales.

El partido socialista sigue dominando el gobierno de la nación y la corrupción alcanza todos los organismos que del mismo dependen, desde la construcción de autovías de Andalucía (caso Ollero) hasta los fondos de la Cruz Roja (Caso Carmen Mestre), pasando por los fondos reservados de la guardia civil y los del Colegio de Huérfanos (caso Roldán) , y el del papel del BOE (caso Carmen Salanueva) entre otros. A los que hay que añadir los llamados crímenes de estado cometidos contra presuntos terroristas de la ETA.

Sindelfingen, Staatsbesuch König von Spanien
Luis Roldán antes y después de su paso por la cárcel. Fuente: Público y El País.

Todo ello, además de la situación económica, lleva al final a la derrota del PSOE en las elecciones de 1996 que las gana con una mayoría insuficiente el PP, Partido Popular de centro derecha que ha sustituido al anterior de AP. Las circunstancias le obligan a pactar con los nacionalistas catalanes y darles concesiones que como siempre, a la larga, resultan caras para España.

A pesar de las dificultades por las que pasa el gobierno del PP en su primera legislatura alcanza éxitos notables en el terreno de la economía, disminuye el déficit y el paro y vuelve a ganar las elecciones en el año 2000, en esta ocasión por mayoría absoluta. El presidente Aznar que se había presentado con un programa que prometía la regeneración democrática no hizo ningún movimiento por la misma y se sintió a gusto con la situación de la justicia y de la participación de los partidos en los órganos dirigentes de la misma.

La primera ocasión perdida

En esta segunda legislatura el PP, presidido por José María Aznar se dedicó a seguir profundizando en las reformas económicas y consiguió cumplir con los requisitos de Maastricht y así a la incorporación al uso del euro, nueva moneda europea que sustituyó a las monedas nacionales de los países incorporados. El éxito obtenido en su gestión económica de cierto signo liberal, le hizo alcanzar popularidad en el terreno internacional y, en cierto modo abandonar el proyecto de regeneración de su programa inicial que no había podido cumplir en su primera legislatura por no haber tenido mayoría suficiente y en esta segunda por falta de ganas. Por el contrario en esta segunda legislatura se incuban los casos de corrupción que afectan al partido y que se sustanciarán más tarde curiosamente estando nuevamente el PP en el poder.

En plena popularidad anuncia su retirada de la política para un nuevo proceso electoral y designa como presidente del partido y por tanto, candidato a las próximas elecciones a Mariano Rajoy Brey.

Convocadas las elecciones de 2004 y próximas a su celebración, el día 11 de marzo se produce un atentado terrorista en Madrid, con ataque simultáneo a cuatro trenes de cercanías y con el resultado de 191 muertos y 1.700 heridos. La confusión del momento es aprovechada por el PSOE que culpa al PP de querer beneficiarse del propio atentado con fines electorales y consigue, dando vuelta a las encuestas, obtener el triunfo electoral. Los resultados en estas elecciones de 2004 fueron de 164 diputados para el PSOE y 148 para el PP.

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Lista de víctimas e imagen de los trenes. Fuente: Wikipedia y Origen Humano.

La situación económica dejada por el PP en la segunda legislatura de Aznar favorece en esta primera legislatura de J.L. Rodríguez Zapatero en la que sigue creciendo el empleo y disminuyendo el déficit, pero a final de la legislatura comienzan a mostrarse signos de cambios negativos en la economía que son negados por el gobierno.

Se convocan nuevas elecciones en el año 2008 que nuevamente son ganadas por el PSOE, ahora con 169 diputados mientras que el PP obtiene 154. En el año 2008 estalla con toda virulencia la crisis financiera de Estados Unidos que rápidamente se extiende a todo el mundo y obliga a tomar medidas de defensa a los sistemas financieros de todos los países. Zapatero se obstina en negar el alcance de la crisis a España y a tomar las medidas necesarias. Pronto comienza una crisis económica que afecta a todo el sistema. La falta de crédito por la desconfianza de los bancos, lleva al cierre de empresas, al aumento del paro y al impago de créditos, incluidos los hipotecarios. Todo ello se va agravando durante la legislatura y así se llega a las elecciones de 2011.

La segunda ocasión perdida

Para las elecciones de 2011, el PP presenta un programa electoral que anuncia cambios profundos tanto en el campo económico como en el político, con reformas que despiertan el interés de los electores. Promete bajada de impuestos. Sacar fuera de las instituciones del País Vasco y de Navarra a los partidos políticos herederos de la marca Herri-Batasuna. Reforma profunda del sistema judicial, en palabras del que sería ministro de justicia, Gallardón: “para terminar con el bochornoso espectáculo de que los jueces fueran designados por los políticos que después pudieran ser juzgados por esos mismos jueces”. Derogar la ley del aborto. Mantener el poder adquisitivo de las pensiones y en conjunto lo que es mas importante, la regeneración democrática.

Celebradas las elecciones, el PP alcanza la mayoría absoluta en el Congreso con 186 diputados, seguido por el PSOE con 110 diputados que pasa a la oposición. Con estos resultados está claro que el PP tiene las manos libres para acometer todas las reformas prometidas en su programa electoral y llegar a una regeneración tantas veces planteada.

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Rajoy designó a Cristobal Montoro para la cartera del Ministerio de Hacienda. Fuente:Wikipedia.
Rajoy designó a Cristobal Montoro para la cartera del Ministerio de Hacienda. Fuente:Wikipedia.

Ya con las primeras medidas tomadas se pone en evidencia que la política que se va a aplicar es la de consensuar todo con el PSOE. La primera medida tomada es la subida de los impuestos, primero el IVA, luego el IRPF y el Impuesto de Sociedades, todo ello con el pretexto del déficit oculto dejado por el PSOE. Tampoco se cumple la promesa de echar de las instituciones democráticas a los partidos que han sustituido a HB después de una reunión mantenida entre el nuevo ministro del interior y Zapatero presidente del partido perdedor. No se deroga la ley del aborto del PSOE y la cacareada Reforma de la Justicia, queda en nada, con un pacto entre los partidos que se reparten la designación de los jueces tanto en el Consejo Superior del Poder Judicial, como en el Tribunal Supremo y el Constitucional. La decepción y el rechazo alcanza al conjunto de la ciudadanía y esto junto a la impopularidad de todas las medidas que el gobierno se ve obligado a tomar por la gravedad de la situación económica, como la renuncia a mantener el poder adquisitivo de las pensiones, el copago farmacéutico a los pensionistas, los recortes en los sueldos de los funcionarios y en la sanidad y la educación, etc. llevan a una fuerte contestación social y al rechazo de todos los partidos políticos que intervienen en el Parlamento.

Se empieza a utilizar el término de “clase política” para referirse a los políticos como una clase instalada en el sistema en el que, de manera insolidaria, velan exclusivamente por sus propios intereses con subidas de sueldos, con asignación al derecho de pensiones de carácter privilegiado y demás prebendas para las que no hay ni trabas ni recortes.

Segunda ocasión perdida para la regeneración democrática y política. Desde la Transición de la dictadura a la democracia, que fue ejemplar para el mundo, el nuevo régimen ha derivado de la democracia a la partitocracia.

La soberanía ha pasado a los partidos que a su vez tienen solo la apariencia de democráticos, pero que en realidad funcionan, sin atender otros principios que los de atender a la conquista del poder o a su defensa según estén en la oposición o en el gobierno. Para mantener las oligarquías de los partidos, se confeccionan las listas electorales cerradas y bloqueadas en las que, el votante no tiene más recurso que elegir la totalidad de los candidatos propuestos por la dirección del partido y los candidatos elegidos mas que obedecer las instrucciones recibidas en cada votación de las cámaras.

Así en la práctica los políticos tienen vedada toda crítica externa al partido y aún la interna porque como decía el nº 2 del PSOE, Alfonso Guerra, – “El que se mueve no sale en la foto”. En estas condiciones no es extraño, por una parte, que la calidad humana e intelectual de los políticos actuales no se pueda comparar a la de aquellos que trajeron la democracia y por otra parte, que convertidos los partidos en unas máquinas de poder se preocupen fundamentalmente en obtener fondos para su financiación, dando así lugar a los innumerables casos de corrupción que existen.

La situación de inoperancia de los partidos de la alternancia ante la situación económica, la corrupción y la falta de reacción ante un nacionalismo catalán cada vez más radical y virulento hacia el independentismo hace que surjan con distintos motivos, por una parte un movimiento que se manifiesta fundamentalmente en Madrid con el nombre de “15 de marzo” o más abreviado “15 M”, y por otra parte un partido muy activo en Cataluña que surge en contra de los movimientos nacionalistas como reacción a la falta de combatividad de los partidos nacionales, con el nombre de “Ciudadanos”.

El movimiento 15M, va a convertirse en un partido populista de carácter marxista con el nombre de “Podemos”, que con distintos nombres y apellidos se extiende de Madrid a todas las autonomías.

El partido de “Ciudadanos” se convierte en la primera fuerza electoral constitucional en las elecciones autonómicas de Cataluña y desde su éxito el presidente, Albert Rivera, traslada su acción política a Madrid con la intención intervenir en las próximas elecciones generales.

Así se llega al final de la legislatura en la que se ha perdido la segunda ocasión de alcanzar la regeneración democrática que tuvo al alcance el Partido Popular y que le costará perder muchos votos en el futuro.

La tercera ocasión perdida

El 20 de diciembre de 2015 se celebran nuevas elecciones generales y como estaba previsto el PP pierden un buen número de escaños respecto al obtenido en los anteriores comicios, pasa de 186 a 123, esfumándose 63 diputados aunque el PP sigue ganando las elecciones con mayoría simple. El PSOE pasa de 110 a 90 diputados y sigue como primer partido de la oposición. Ocupa el tercer lugar el de “Podemos” con 69 diputados y el cuarto “Ciudadanos” con 40 diputados, el resto hasta completar los 350 lo componen pequeños grupos, la mayoría de los cuales son nacionalistas.

No hay mayoría parlamentaria para formar gobierno y dejando aparte a las minorías de signo nacionalista-independentista, sólo se puede formar un gobierno de coalición PP y PSOE al uso de los que se forman en situaciones similares en países de nuestro entorno como Alemania o Austria pero en nuestro caso el líder del PSOE, Pedro Sánchez se niega en redondo a pactar con Mariano Rajoy.

En estas condiciones a pesar de los resultados electorales el gobierno se convierte en imposible, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, se ofrece a apoyar al gobierno de manera ocasional pero, sin formar parte del mismo. Pablo Iglesias, líder de Podemos ofrece su apoyo al PSOE, para junto con otros partidos nacionalistas formar gobierno, pero a cambio le exige puestos estratégicos en el futuro gobierno y tampoco hay solución. PSOE y Ciudadanos configuran un programa en el que pretenden que Podemos se sume, para la presidencia de Pedro Sánchez en el gobierno y lo presentan para la investidura en el Congreso, pero el voto negativo de Pablo Iglesias lo derrota y así siguen las cosas hasta que dan lugar a la repetición de las elecciones.

Se celebran las nuevas elecciones el día 26 de junio de 2016, con los siguientes resultados de los partidos de ámbito nacional:

  • Partido Popular, 137 diputados (13 más que en las anteriores)
  • Partido Socialista, 85 diputados (5 menos que en las anteriores)
  • Podemos, 71 diputados (2 más que en las anteriores)
  • Ciudadanos, 32 diputados (8 menos que en las anteriores)

Estos resultados y la oposición interna del propio partido contra Pedro Sánchez obligan a este a presentar su dimisión y favorecer la investidura de Rajoy con el apoyo de Ciudadanos y algún grupúsculo y la abstención del PSOE.

El mayor problema que se plantea al gobierno de Rajoy, es el comportamiento desleal y sedicioso del gobierno de la Comunidad de Cataluña que pretende de forma unilateral la separación de Cataluña del resto de España, proclamando un Estado con la forma de República independiente.

Esta pretensión viene de tiempo atrás, de cuando el presidente anterior, Artur Más, pretendió un modelo de financiación para Cataluña al estilo vasco y Mariano Rajoy no se lo pudo conceder.

A partir de ese momento las amenazas a la escisión se hacen cada vez más insistentes con la frase de “el derecho a decidir” repetida una y mil veces. No vale razonamiento alguno, Rajoy les explica de mil maneras, que no puede acceder a un referéndum pactado sobre ese derecho a decidir, porque no es constitucional y él está obligado a cumplir con la Constitución que dice que el derecho a decidir corresponde a todos los ciudadanos y no a los territorios.

Así llega un referéndum ilegal el 9 de noviembre de 2014 y no pasa nada, otro referéndum ilegal el 1 de octubre de 2017 y tampoco pasa nada aunque hay enfrentamientos con la policía nacional que trata de impedirlo e intervención judicial contra alguno de los responsables.

Con manifestaciones de todo tipo, unas en favor de la independencia y otras en contra, el 27 de octubre se produce por el Parlamento autonómico, con la ausencia de los partidos constitucionalistas la proclamación unilateral de la República independiente de Cataluña y en principio tampoco pasa nada por parte del gobierno.

Todo queda en el terreno judicial. A Rajoy parece que le tiemblan las piernas para aplicar las medidas a que está obligado el poder ejecutivo. Pero, por fin, con el acuerdo de los demás partidos, Ciudadanos y PSOE, aprueban la entrada en vigor del artículo 155 de la Constitución que permite destituir al gobierno de Cataluña declarándolo ilegal e intervenir la Comunidad para restablecer el orden constitucional y crear las condiciones para la celebración de unas nuevas elecciones autonómicas fijando un plazo de seis meses. Y es aquí cuando se produce la tercera ocasión perdida de la regeneración democrática que necesita España desde 1985.

A la entrada en vigor del artículo 155, en lugar de hacer lo que de algún modo se había anunciado: restablecer el orden constitucional para la celebración de unas elecciones, lo que hace es convocar las elecciones con un plazo de dos meses, sin haber restablecido las condiciones necesarias de neutralidad para su celebración. Así los medios de comunicación, prensa, radio y televisión siguen en poder de los mismos titulares nacionalistas, la policía autonómica de obediencia nacionalista no ha sido depurada y ni que decir tiene la enseñanza que se ha dedicado muchos años al adoctrinamiento de la infancia y de la juventud en el nacionalismo independentista.

El final de este proceso es una burla a la democracia si entendemos este término, como la soberanía popular. La democracia ha sido sustituida por el poder de las partidos, la partitocracia, cuyo único fin no es la regeneración de la política, sino la permanencia en el poder para seguir obteniendo fondos de los presupuestos y mantener y, en su caso acrecentar así, los puestos de sus integrantes.

Un breve análisis de los comportamientos de unos y otros partidos ante la convocatoria electoral nos va a demostrar el desinterés de los mismos respecto a la regeneración democrática.

Comencemos por el PP. Mariano Rajoy convoca la celebración de unas elecciones sin garantías. Lo hace, posiblemente, porque al haber sacado adelante el artículo 155 tiene miedo que una aplicación duradera en el tiempo, le va a perjudicar electoralmente. Ya se quejó sobre el particular de que: “le iban a obligar a tomar unas medidas que no deseaba tomar”. Ciudadanos y PSOE no mostraron oposición alguna a la convocatoria. Ambos consideraron que les iba a ir bien según sus encuestas y el PSOE a nivel nacional cree necesitar el apoyo de algún partido nacionalista para alcanzar el poder. Podemos no apoya al constitucionalismo y por lo tanto no se opuso tampoco a la convocatoria.

Pero lo más determinante para mi argumento es el comportamiento de los partidos nacionalistas. ¿Cómo es posible que unos partidos que han dado por sentada la declaración y proclamación de la República Catalana Independiente, se avengan a participar en un proceso electoral convocado por el Presidente del Gobierno Central?

La conclusión no ofrece dudas a todos los partidos, constitucionalistas o no, independentistas o no , les importa muy poco el sentir de los electores y la reacción de estos debería ir en apoyo de nuevos partidos y de organizaciones civiles que surgen con programas para promover la regeneración.

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Fardos como estos parecen ser el objetivo principal de los partidos. Fuente: El País.